¿Cómo crecer en las crisis?

Como emprendedores, muchas veces atravesamos momentos de incertidumbre, ya sea por cambios de contexto económico o crisis propias del negocio. Por eso es importante mantenernos optimistas, tener claro el propósito a largo plazo, y nuestra capacidad de resiliencia y adaptación en el corto plazo. Las posibilidades de hacer realidad un proyecto, las buscamos nosotros mismos. 

A pesar de que parezca un poco trillada la frase “en cada crisis hay una oportunidad” lo cierto es que es una realidad y está en nosotros encontrar nuevos espacios para generar valor.

La clave para emprender y crecer está, más que en el cuándo, en pensar que siempre existe un camino. Esto no quiere decir que sea fácil encontrarlo, la búsqueda puede tardar meses o incluso años. 

He desarrollado e impulsado cuatro emprendimientos de tecnología durante 16 años. Tuve éxito en los primeros dos, pero no así en el tercero. Habíamos recibido una inversión importante, teníamos un gran equipo, pero el negocio no rendía, los ingresos no llegaban a cubrir los gastos y finalmente tuvimos que cerrar la compañía. Fue muy difícil pasar por esa situación, y no sabía si iba a lograr encontrar la motivación nuevamente para volver a emprender.

Pero el espíritu emprendedor debe ser y es inagotable. En el año 2013, junto con otros tres socios, fundamos GeoPagos, la empresa argentina que crea soluciones digitales que transforman la industria de pagos y promueven la inclusión financiera. 

Hoy, 7 años después, somos referentes en todo América Latina y contamos con más de 120 colaboradores. 

Ser resilientes es el diferencial para poder seguir adelante y crecer más allá de las dificultades que surjan en el camino. 

Cuando iniciamos GeoPagos, teníamos un sólo empleado y los socios no cobrábamos el sueldo. No teníamos clientes. Tampoco teníamos inversores, todo lo pagábamos de nuestro propio bolsillo. Habíamos logrado armar un prototipo de producto con el cual nos sentíamos cómodos y sabíamos que tenía potencial. Estuvimos casi un año buscando salir al mercado, e incluso pensamos en cambiar de rubro, pero decidimos continuar. Fue recién en 2014 que cerramos nuestro primer contrato, el cual implicaba salir en 6 países de Centroamérica en simultáneo. 

Fuimos teniendo un crecimiento constante hasta llegar a consolidar un modelo de negocio sostenible, a través del cual reinvertimos y crecemos orgánicamente, lo que en el mundo emprendedor se conoce como bootstrapping (crecer sin capital externo, reinvirtiendo las ganancias propias del negocio). Este modelo nos permite atravesar en la actualidad la crisis con una sólida situación económica y financiera.

Sin embargo, nos vemos también obligados a estar atentos a los cambios de paradigma que el COVID-19 traerá, para poder seguir dándole a nuestros clientes las soluciones que necesitan, tomando como base nuestro propósito: crear un mundo más sustentable mejorando la calidad de vida de la gente a partir de la inclusión financiera. 

Para superar las diferentes etapas de un negocio, incluso en situaciones de crisis extremas como la actual, el desafío está en no quedarnos estáticos, ser dinámicos y adaptarnos lo más rápido posible para poder seguir en el rumbo del propósito definido.


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fintech
Por

Julián Lisenberg

COO
Publicado el
Jul 13, 2020